La historia misteriosa tejida por un gigantesco olmo — Adéntrate en los enigmas y leyendas de Nireyama jinja en la ciudad de Fukaya.

En un tranquilo barrio residencial de Fukaya, Prefectura de Saitama, se encuentra el Nireyama Jinja. A primera vista, parece un santuario local apacible y querido por la comunidad, pero en realidad es un ‘Shikinai-sha’, un santuario cuyo nombre figura en el ‘Engishiki Jinmyocho’, un registro del período Heian, y cuenta con más de 1000 años de historia. En esta ocasión, presentaremos episodios poco conocidos de este jinja, como la leyenda de su gigantesco árbol sagrado, o el misterio de la ‘Kinsokuchi’, la ‘Tierra Prohibida’ donde nadie debe pisar.

Información Básica
Ubicación: 336 Harago, Fukaya, Prefectura de Saitama.
Deidad Principal (Go-saijin): Izanami-no-mikoto.
Antiguo Rango del Santuario (Kyu-shakaku): Kensha (Guardián principal de Hatara-gun, Provincia de Musashi).
Festivales Principales (Omatsuri): Setsubun-sai (Febrero), Chinkasai (3 de marzo), Reitaisai (20 de octubre).

1. ¿La sombra llegaba hasta el río Tone? La leyenda del «Gran Olmo»

El nombre del jinja proviene de la abundante presencia de olmos (nire) que cubrían toda esta área en el pasado. Antiguamente, en los terrenos del santuario, se alzaba un gigantesco olmo japonés (Harunire), considerado un árbol sagrado (shinboku), cuya edad se estimaba en mil años.

Según la leyenda, el árbol era tan inmenso que se decía que «la sombra del sol de la mañana llegaba hasta el río Tone, y la del sol poniente alcanzaba las montañas de Chichibu». Lamentablemente, murió durante la era Meiji, y actualmente un joven árbol brotado de su tocón crece como la segunda generación, pero su abrumadora escala sigue siendo tema de conversación. Es muy raro que un olmo japonés crezca de forma silvestre en las llanuras de Kanto, y ha sido designado monumento natural de la prefectura.

2. La «Fuirazu no Chi» (Tierra Inaccesible) donde nunca se debe entrar

Detrás del Honden (salón principal), existe desde la antigüedad un túmulo (kofun) conocido como ‘Fuirazu no Chi’ (Tierra Inaccesible). Este lugar se considera especialmente sagrado dentro de los terrenos del santuario, y se ha temido que «quien profane esta tierra sufrirá inevitablemente una calamidad».

Los lugareños han protegido este lugar como el ‘Sato Hito Irázu no Chi’ (Tierra Inaccesible para los Aldeanos), y su atmósfera misteriosa se mantiene hasta hoy. Aunque se cree que este túmulo forma parte del ‘Kinomoto Kofun-gun’ (Grupo de Túmulos de Kinomoto), es sin duda un lugar misterioso donde la «reverencia» como creencia ha tenido prioridad sobre la investigación académica.

3. ¿Por qué «Yatagarasu»? Una conexión inesperada con la fe Kumano

El Goshimon (emblema sagrado) del Nireyama Jinja es el ‘Yatagarasu’, conocido como el cuervo de tres patas. Aunque originalmente el Nireyama Jinja era un antiguo santuario independiente, durante el período Edo fue llamado ‘Kumano Sansha Daigongen’ y estuvo profundamente vinculado a la fe Kumano.

Hubo un tiempo en que la influencia de Kumano fue tan fuerte que el nombre ‘Nireyama’ casi desaparece del nombre del jinja, pero después de la separación del sintoísmo y el budismo (Shinbutsu Bunri) en la era Meiji, recuperó su nombre actual. Sin embargo, el emblema del Yatagarasu aún se puede ver por todo el recinto del jinja, y la fe en él como un kami que guía el camino sigue viva.

4. ¿Competir por muñecos Oni? Un «Setsubun-sai» único

El evento más animado en el Nireyama Jinja es el Setsubun-sai en febrero. Aquí, además del tradicional mamemaki (lanzamiento de judías), existe la muy inusual costumbre de que «los visitantes compiten por arrebatar muñecos de Oni rojos y azules».

Se cree que llevarse a casa uno de estos muñecos Oni garantiza un año de buena salud y libre de enfermedades, y el día del festival se produce una feroz contienda. Es un rito invernal característico de Fukaya, donde el normalmente tranquilo recinto del jinja se llena de fervor solo por este día.

5. Atractivo oculto: Las intrincadas esculturas del Shaden

Al visitar el jinja, asegúrese de prestar atención a las esculturas del Honden (salón principal). La madera de olmo, al ser muy dura y resistente a las grietas, ha sido valorada como material de escultura desde la antigüedad. La madera de olmo también se utilizó en el Shaden (edificio del santuario) y en los hengaku (tablillas votivas) del Nireyama Jinja, y su intrincada belleza formal es impresionante. En particular, las esculturas policromadas en las paredes del Honden son obras de arte que narran la profundidad de su historia.

El Nireyama Jinja se encuentra cerca de la casa natal de Shibusawa Eiichi, y es un lugar sagrado indispensable para narrar la historia de Fukaya. ¿Qué tal si, mientras reflexiona sobre la sombra del gigantesco olmo, siente la atmósfera serena que emana del bosque de la Kinsokuchi (Tierra Prohibida)?

Por ando