El «Higashiguchi Hongu Fuji Sengen Jinja», situado en el pueblo de Oyama, Prefectura de Shizuoka, al este del Monte Fuji, es uno de los elementos que conforman el Patrimonio Cultural de la Humanidad «Monte Fuji». Es un antiguo y venerable jinja que, desde tiempos remotos, ha sido el punto de partida del sendero de ascenso «Subashiriguchi» y ha sido testigo de innumerables peregrinos y montañistas.
En esta ocasión, exploraremos las numerosas leyendas y misterios que alberga este jinja, además de información esencial para la peregrinación de los fans.
Información básica
Ubicación: 126 Subashiri, Oyama-cho, Suntō-gun, Prefectura de Shizuoka
Kami consagrados: Konohanasakuyahime-no-mikoto, Ōnamuchi-no-mikoto, Hikohōhodemi-no-mikoto
Fundación: Año 807 (Daidō 2)
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1. La leyenda del «Chinkasai» (Festival para calmar el fuego) que apaciguó una erupción
La historia del jinja se remonta al año 802 (Enryaku 21), a principios del período Heian. En aquel entonces, una gran erupción volcánica en el lado este del Monte Fuji sumió a la gente en el terror. Se cuenta que en ese momento, los gobernadores (kokushi) y jefes de distrito (gunji) establecieron un lugar sagrado en lo que hoy es Subashiri y ofrecieron oraciones para que la erupción cesara. Milagrosamente, la erupción se calmó en abril de ese mismo año. Como muestra de gratitud (hosai), el sahdén (edificio principal del jinja) fue construido en el año 807 (Daidō 2), marcando así su origen.
Durante la Gran Erupción de Hōei en el período Edo (1707), el pueblo de Subashiri sufrió daños devastadores, quedando sepultado bajo varios metros de ceniza volcánica. Sin embargo, el jinja fue espléndidamente reconstruido más tarde, gracias al apoyo del Dominio de Odawara y otros.
2. ¿Arrojando a la cría por un precipicio?! Los komainu de «Shishi no Ko Otoshi» (El león suelta a su cachorro)
Lo más llamativo dentro del recinto son los inusuales komainu (perros león guardianes) situados frente a la puerta Zuishinmon.
Sobre una formación rocosa que imita un «Fujizuka» (un mini Monte Fuji) construido con lava del Fuji, se encuentran tres komainu. Esto representa el proverbio «Shishi no Ko Otoshi», que dice que «el león arroja a su cría por un valle de mil brazas y solo cría a los cachorros fuertes que logran escalar de nuevo».
La imagen de la leona madre observando con severidad desde la roca y el cachorro esforzándose por subir es una escultura dinámica sin igual en todo el país. Parece simbolizar la dureza del montañismo y el espíritu para superarlo.
3. El Goshimboku (Árbol Sagrado) que «consagró» el rayo: Hōrai no Sugi (Cedro del Rayo Consagrado)
Dentro del recinto del jinja, se encuentra un goshimboku (árbol sagrado) al que se le ha añadido una nueva leyenda en los últimos años: el «Hōrai no Sugi».
En el verano de 2018 (Heisei 30), este cedro fue alcanzado por un fuerte rayo. Sin embargo, milagrosamente, el árbol apenas se marchitó. Se dice que, al recibir el impacto completo del rayo, protegió los sahdén circundantes y la zona, evitando cualquier daño.
La gente pensó que «el árbol no se resistió al rayo, sino que lo reverenció y obedeció», y lo nombraron «Hōrai no Sugi». Es un lugar de poder (power spot) de espíritu indomable, visitado por numerosos fieles.
4. La misteriosa cascada «Shinshige no Taki» y las gigantescas bombas volcánicas
En la entrada del sandō (sendero de acceso) se encuentra una hermosa cascada llamada «Shinshige no Taki». El origen del nombre «Shinshige» no se conoce con certeza. Fue bautizada así tras el descubrimiento de una piedra grabada con «Shinshige» durante el mantenimiento de la cascada, aunque una teoría sugiere que podría ser el nombre de una figura influyente del Fuji-kō (grupo de adoración al Monte Fuji).
Además, dentro del recinto del jinja, se encuentran gigantescas «bombas volcánicas» que se cree que fueron expulsadas durante las erupciones del Monte Fuji. Algunas pesan más de una tonelada, lo que permite sentir de cerca la abrumadora energía del Monte Fuji.
5. Peregrinación para fans del anime «Yama no Susume»
Para los seguidores del popular anime sobre montañismo «Yama no Susume Next Summit», este es un lugar de peregrinación ineludible.
En los episodios 10 y 11, cuando las protagonistas, Aoi y sus amigas, intentan de nuevo la ascensión al Monte Fuji, eligen esta «Ruta Subashiri». El jinja se convirtió en el escenario de las escenas donde oraron por su seguridad antes de iniciar la escalada.
Justo al lado del jinja, también se encuentra la cabaña de montaña y tienda «Kikuya» que aparece en la serie, donde se puede probar el «kinoko udon» (udon de setas) que comió Kokona-chan. ¿Por qué no seguir los pasos del anime y visitar el jinja con la misma determinación que Aoi y sus amigas?
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El Higashiguchi Hongu Fuji Sengen Jinja no es solo un punto de paso, sino un lugar especial donde se puede sentir tanto la «furia» como la «benevolencia» del Monte Fuji. Contemple las palabras «Fuji-san» (una montaña inigualable y maravillosa) inscritas en el torii y sumérjase en su mística atmósfera.
