El recuerdo de la ‘isla oculta’ suspendida en la cumbre. Leyendas y misterios que descansan en el Okinoshima Jinja de la ciudad de Nihonmatsu.

En las montañas de Hayama (819 metros sobre el nivel del mar), en la ciudad de Nihonmatsu, Prefectura de Fukushima, existe un lugar venerado y familiar desde la antigüedad como «Obentensama». Este lugar es Ozushima Jinja.

Aunque se encuentra en una remota zona montañosa, ¿por qué su nombre incluye el carácter de «isla»? Allí se ocultan numerosos misterios y leyendas, transmitidos a lo largo de más de mil doscientos años de historia.

Información básica de Ozushima Jinja
Ubicación: 403 Jike, Kobata, ciudad de Nihonmatsu, Prefectura de Fukushima (cerca de la cima del monte Hayama)
Deidades consagradas (kami): Ichikishimahime-no-mikoto, Tagorihime-no-mikoto, Tagitsuhime-no-mikoto
Fundación: Año 789 (Enryaku 8)

¿Una «isla» en las montañas? El misterio escondido en el nombre
El mayor misterio de Ozushima Jinja es que, a pesar de estar en la cordillera de Abukuma, lejos del mar, consagra a las Munakata Sanjojin (Tres Diosas de Munakata), que son «kami del mar», y su nombre lleva la palabra «isla».

Existe la teoría de que esto se debe a que, en el pasado, este lugar parecía una «isla flotando en un mar de nubes». Persiste la romántica leyenda de que, en las primeras horas de la mañana, mientras la densa niebla se extendía, solo la cima del monte Hayama sobresalía por encima de la bruma, pareciendo una isla solitaria en el vasto océano, y por eso se le dio el nombre de «Ozushima» (Isla Escondida).

Además, otra tradición cuenta que las diosas volaron a este lugar desde Munakata en Kyushu, montadas en un «barco de piedra», y dentro del recinto del jinja se encuentran dispersas enormes rocas y extrañas formaciones rocosas que parecen corroborar esta leyenda.

El legendario «Kaze Matsuri» y la ira del kami del viento
Ozushima Jinja es un jinja donde, desde la antigüedad, la devoción al «kami del viento» ha sido extremadamente ferviente. El «Kaze Matsuri» (Festival del Viento), que se celebra anualmente, tiene una conmovedora historia detrás.

Antiguamente, esta región sufría daños devastadores en los cultivos debido a las repetidas tormentas. Se dice que cuando los aldeanos, desesperados, oraron en Ozushima Jinja, el viento cesó de repente. Sin embargo, existen registros de que, si el festival se descuidaba aunque fuera una vez, un viento violento comenzaba a azotar inmediatamente, con una fuerza tal que casi derribaba el propio salón del santuario.

Incluso hoy en día, los «amuletos para protegerse del viento» (kaze-yoke no gofu) que se ofrecen durante el período del Kaze Matsuri son objetos protectores indispensables para los agricultores.

La prueba del «Tainai Kuguri», subir con cadenas
El sando (sendero de acceso) que asciende desde el salón principal hacia la cima de la montaña conserva también un aspecto escarpado como lugar de entrenamiento ascético. Especialmente famoso es el «Tainai Kuguri» (pasaje del vientre), que implica atravesar entre rocas gigantes.

Hay tramos donde se deben escalar paredes rocosas escarpadas, dependiendo únicamente de las cadenas de hierro instaladas, lo que convierte la visita en una verdadera peregrinación que pone en riesgo la vida. Se cree que al atravesar esta grieta en la roca, uno puede purificar la impureza (kegare) y renacer. Predomina una atmósfera estricta, propia de un lugar sagrado, a la que es imposible llegar con una simple mentalidad de turista.

Atractivo moderno: el «goshuin» bellísimo y la presencia del kami dragón
En los últimos años, lo que atrae a muchos visitantes, no solo a los aficionados a la historia y los amantes del misterio, es su artístico goshuin.

En Ozushima Jinja se otorgan goshuin de doble página con diseños que cambian según la estación, así como delicados goshuin con intrincados recortes de papel (kirie). En particular, los diseños con motivos del Ryujin (kami dragón) que, según la leyenda, habita en el «Kamiike» (Estanque Sagrado) del recinto, son famosos por su fuerza y belleza, y se dice que uno siente una energía misteriosa en el momento de tenerlos en la mano.

Consejos para la visita
El camino a Ozushima Jinja no es, de ninguna manera, llano. Subirá por una estrecha carretera de montaña en coche, y desde allí continuará a pie hasta el recinto del jinja. Sin embargo, una vez que ponga un pie dentro, encontrará una clara «energía del kami» (kami no ki) que es distintamente diferente del mundo exterior.

¿Acaso la vista desde la cima les mostró una «isla» a los viajeros de antaño? ¿O fue esto realmente un mar en el pasado? Mientras reflexiona sobre esos recuerdos antiguos, le invitamos a visitar este «santuario escondido».

Enlaces relacionados y referencias
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